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Lleve su liderazgo al siguiente nivel

¿Cómo llevamos nuestro liderazgo al siguiente nivel? ¿Cómo lo hacemos para nosotros y cómo logramos desarrollarlo en otras personas?

Estas preguntas son desafíos en todos los campos del “desarrollo de liderazgo” y del desarrollo organizacional, y en The Institute for Generative Leadership las abordamos con tres criterios: 1) Las respuestas deben ser observables; 2) Se deben tener habilidades en la ejecución y 3) Debe tener acciones concretas, y no solo tratar de basar las respuestas en conceptos, abstracciones, modelos, casos o historias interesantes. El liderazgo es el arte de la ejecución, no solo un grupo de conceptos o temas académicos. El liderazgo debe ser aprendido como habilidades y prácticas, no solo como buenas ideas o marcos de pensamiento.

Qué es Liderazgo?

Tenemos que empezar aclarando que para llevar el liderazgo a un siguiente nivel, es necesario anotar que hoy en día hay preguntas que casi nadie se hace.  La pregunta fundamental es “Qué es liderazgo?”  y nuestra respuesta a este “Qué” determina también nuestras respuestas al “Cómo”. Y a, Qué es lo que los líderes realmente hacen?, Qué es lo que los líderes producen como resultados?. Estas son las preguntas fundamentales que debemos responder si vamos a producir formas efectivas de liderazgo “de nivel superior”.

Aquí voy a dar una breve reseña de una interpretación “generativa” de liderazgo y de llevar el liderazgo al siguiente nivel, donde “generativa” significa que nuestras interpretaciones son interpretaciones de la acción. Las acciones que podemos ver, hacer y aprender y que producen  lo que llamamos liderazgo. Este panorama nos ofrece un marco generativo, pero este marco eleva nuestro liderazgo sólo si se trata de un marco de competencias y acciones, no sólo un marco para la comprensión. Pues tenemos que practicar el liderazgo para poder ejecutarlo de verdad y llevarlo incorporado en nuestras acciones diarias. Tenemos que practicar hasta el límite de nuestras competencias actuales, hasta el límite de lo que identificamos como el nivel superior, si es que vamos a aprender a llevar el liderazgo al siguiente nivel. Es decir necesita saber y reconocer cuales son los límites de sus capacidades de liderazgo hoy, en sus acciones como líder, y luego identificar cual es el siguiente paso que debo dar, de acuerdo con las acciones de liderazgo que no práctica.

Nuestra interpretación generativa sobre el liderazgo es que “el líder declara un futuro con el que otros se comprometen y coordina con ellos las acciones que cumplen esa declaración”. Los líderes producen seguidores.  Esta es una interpretación diferente a las demás en las que los líderes toman decisiones, ejercen poder, tienen títulos, son expertos, dominan a otros, y controlan recursos. Nada de esto califica como Liderazgo Generativo, porque esto no produce seguidores. Un seguidor es alguien que está comprometido con compartir el compromiso que ha declarado su líder.

¿Cómo un líder produce seguidores? Esta es una habilidad que está en el Escuchar y el Hablar, y que tiene un tipo particular de conversaciones que provoca el compromiso de otras personas. Estas habilidades conversacionales es lo que hace a los líderes generativos, y diferentes. Estas son acciones que podemos ver, hacer y llevar a otro nivel. Esto también explica porque el liderazgo pareciera un poco misterioso, teniendo en cuenta que nuestra cultura no ve las conversaciones el poder de generar, y el poder en que se basan las conversaciones que es “la capacidad de escuchar” – todo lo que el líder escucha es relevante, al igual que es relevante el tipo de escucha que produce en los otros.

¿Cómo liderar? – Liderar es el arte de la ejecución, del actuar con sentido.

Las conversaciones y el impacto de la presencia y el comportamiento es donde el arte del liderazgo ocurre. Podemos distinguir un número de aspectos y habilidades del escuchar y el hablar que constituyen el liderazgo. Primero, el compromiso es lo que le da forma a las acciones humanas. La coordinación de acciones sucede en conversaciones observables como las que tenemos cuando hacemos un pedido o prometemos un trabajo, estas conversaciones observables son las dan lugar a acuerdos para la acción. En segundo lugar, lo que da a estos acuerdos valor y significado es lo que nos importa cuidar. Es lo que nos importa en la vida lo que provoca la pertenencia y la energía de los compromisos. Como líderes necesitamos escuchar lo que le importa a la gente. Y debemos también ser capaces de provocar nuevas inquietudes e intereses con los demás, para generar equipos que actúen juntos por el mismo interés.

Los líderes crean futuros compartidos con otras personas a través de las conversaciones, los futuros compartidos se constituyen en compromisos compartidos, interpretaciones, prácticas e historias. Y estas historias deben provocar energías positivas emocionales e incorporar, las energías del compromiso, el sentido y la ambición.

Hoy en día todos estamos involucrados en estas historias, conversaciones, compromisos y sentido de relevancia. Ya todos somos líderes en algún nivel y en alguna escala sobre la visión del futuro. Pero a través de descubrir cómo estamos relacionados con nuestro futuro, nuestras relaciones con los otros, nuestras historias y nuestros compromisos es que identificamos nuestra capacidad de liderazgo. A través de enfocarnos en los aspectos del “Qué” constituye el liderazgo, podemos tener un acercamiento efectivo del “cómo” desempeñar nuestro liderazgo a un nuevo nivel. Podemos entrar en prácticas que pueden cambiar nuestras capacidades actuales y convertirlas en nuevas habilidades, nuevas competencias para imaginar y construir un futuro valioso, para conectar con lo que importa y el compromiso de los otros, para coordinar la acción, construir confianza, y llevar  nuestro liderazgo al siguiente nivel.

Niveles del liderazgo

Para la mayoría de la gente hay niveles y fases en el camino del liderazgo. La manera como miramos el futuro cambiará en cada nivel, y así la forma que tenemos de relacionarnos con él. Cada Nivel o rol cambia en contexto y así mismo la escala de liderazgo. En el primer nivel la gente está en el mundo del ejecutor individual. Ellos buscan elevar su ejecución y producir más y mejores resultados. Estos ejecutores Top muchas veces tienen dificultades cuando son promovidos a posiciones gerenciales, porque las habilidades y conversaciones del gerente son diferentes a las del ejecutor. Moverse de ejecutor a gerente es llevar el liderazgo a un nuevo nivel.

Aquellos que dominan el mundo gerencial, aprenden que deben hacer promesas basadas en las acciones de muchas personas, no solo en la de ellos, y esto exige del ejecutor Top, nuevas formas de acción y nuevas prácticas para así poder desempeñarse como líder a nivel gerencial. Estas personas son responsables de promesas que son más grandes que las promesas que pueden hacer solos. El desafío y la oportunidad de este nivel es  elevar la escala y el valor de las promesas que pueden hacer y cumplir como gerente y como líder.  Una trampa de esta fase es que muchos intentan hacer esto “haciendo más”, en lugar de hacerlo mejor y con otros. Ellos vuelven a caer en sus hábitos de ejecutor. Se encuentran en un camino agotador de sobrecompromiso y estrechas posibilidades.

El siguiente nivel de liderazgo después del nivel gerencial, es crear nuevo valor y nuevos resultados, en lugar de hacer más, o refinar los resultados actuales. Esto a menudo se considera la función ejecutiva. Esta es la capacidad de articular nuevos resultados, y es un primer nivel de pensamiento visionario y creación de valor. La trampa de este nivel es llegar a ser un super-manager, pero no aprender a crear nuevo valor.

Otra transición es cambiar los antecedentes de los supuestos y el pensamiento pasado en nuevos marcos de creación de valor, de inventar nuevos juegos, innovar y desarrollar nuevas estrategias para el futuro. La oportunidad aquí es ir más allá del nuevo valor que está limitado por los marcos y los métodos actuales, y re-imaginar los marcos en los que se puede crear valor. Esta es una transición difícil de desarrollar en nuestra cultura, porque no tenemos mucha práctica en estas conversaciones. La mayoría de los gerentes están orientados a la producción, y no centrados en reinventar el futuro. Pero estas conversaciones de la invención y la innovación se pueden identificar y practicar – una gran oportunidad para que líderes y organizaciones desarrollen sus habilidades en la creación de valor.

Hay otros niveles de liderazgo. Hay un nivel de liderazgo que va más allá del impacto propio, y busca hacer crecer  a otros líderes y desarrollar culturas enteras de creación de valor. También hay un nivel de liderazgo donde una visión totalmente nueva o radical es llevada a la ejecución. Y hay un nivel de liderazgo que se centra en la innovación histórica, pasando de un flujo cultural previo, del sentido común, a la apertura de posibilidades de una nueva visión del mundo.

Lo que es común a todos estos niveles de liderazgo es que se basan en la forma en que observamos nuestro mundo, escuchamos y nos conectamos con los demás, como vemos y articulamos nuevos futuros posibles, y participamos en conversaciones que provocan el compromiso, la importancia y comparten el sentido de pertenencia de este nuevo futuro con otros. Lo que es común a todas estas transiciones de un nivel de liderazgo a otro es el desafío de transitar de lo conocido a lo desconocido, de nuevos aprendizajes, y de entrar en nuevos tipos de conversaciones, prácticas y habilidades. En cada transición de liderazgo la tentación de confiar en las habilidades y comodidades del último nivel alcanzado, puede impedirnos crecer hacia otro nivel nuevo.

Lo que necesitamos para llevar nuestro liderazgo al siguiente nivel, y permitir que otros también lo hagan, es un estudio detallado de las habilidades que requiere cada nivel del liderazgo generativo; las perspectivas y las prácticas que los encarnan. Y una hoja de ruta de las transiciones. Debemos ser conscientes de que cada nuevo nivel de liderazgo requiere una nueva conciencia, unas nuevas prácticas, unas nuevas conversaciones y unas nuevas habilidades; la conciencia de que hay un viaje hacia lo desconocido y una comunidad dispuesta a ir contigo; una fascinación por un nuevo campo de acción, y el coraje para asumir la responsabilidad y el reto de un nuevo futuro.